lunes, 22 de febrero de 2010

Breve historia de nadie

Dice el señor Nabokov que la literatura no nació cuando un niño de un valle del Neandertal llegó gritando: ¡Un lobo!, ¡Un lobo!, y tras de él, cuatro patas al aire, un lobo gris blandía su lengua chasquante.

Dice, mejor, que la literatura nació cuando un niño de un valle del Neandertal llegó gritando: ¡Un lobo!, ¡Un lobo!, y tras de él nadie venía.

Desde entonces, nadie es un eterno personaje, un fantasma en los valles del poema.

Juan Manuel Roca