viernes, 23 de abril de 2010

antes de dormir

para Federico Jakowicki

Cuando llega el momento de convertirse en un hombre, el niño cherokee es llevado al bosque por su padre, quien lo deja solo con los ojos vendados. El niño cherokee tiene la obligación de sentarse en un tronco toda la noche y no quitarse la venda hasta que los rayos del sol brillen a través de la mañana. No puede pedir auxilio a nadie ya que debe probar su valor: si sobrevive a la noche, dejará de ser niño y se convertirá en hombre. No puede contarle a otros niños acerca de esta experiencia, debido a que cada chico debe entrar en la adultez por su cuenta. Está naturalmente aterrorizado; puede oír toda clase de ruidos y bestias salvajes rondando a su alrededor. Escucha el viento soplar y la hierba crujir pero debe permanecer sentado estoicamente en el tronco, sin quitarse la venda, ya que es la única manera en que podrá llegar a ser hombre. Por último, después de una noche horrible, el sol aparece y, al quitarse la venda, es entonces cuando descubre a su padre sentado junto a él.

Leyenda cherokee

2 comentarios:

Ezequiel Wajncer dijo...

No es eso, acaso, la poesía? un internarse en el bosque con lo ojos vendados? toda la noche? y las bestias? merodeando un papel en blanco?

Viviana Abnur dijo...

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