lunes, 26 de abril de 2010

las mujeres no existen

no existe la tarde
no existe la sombra
la vereda del árbol que regás
no hay árbol
no es para vos que escribo lo que escribo
no es para mí
no hay fruto no hay pecado
por eso nos arrancamos los ojos de cuajo
o las muelas
o las amígdalas
o la teta izquierda
o las dos
lo mismo da si al final
dos o tres palabras alcanzaron para colgarnos de narices
dos o tres palabras que pasaron
inadvertidas

más arriba
todo se funde
se hace noche misterio
la belleza una fotografía
de Astro Soichi

3 comentarios:

Anónimo dijo...

¡qué buen poema!
me gustó
no sabía que tenías un blog, soy germán¿te acordás? hace mil en farandoldel garage
un beso
te dejo mi mail
ger.luna@yahoo.com

Eduardo Espósito dijo...

Se ve que sí existen Vivi, y a veces se les da por escribir poemas tan buenos como este.

Viviana Abnur dijo...

gracias amigo
sí, a veces me da por escribir... ja!
abrazo