sábado, 10 de abril de 2010

Los héroes

Cuando uno está dispuesto
a perdonar, a no medir,
y en reciprocidad es recibido
como el héroe de alguna obra clásica,
así comienza la amistad, y aumenta
en la medida que el perdón no sea
cinismo, sino nobleza, y los héroes
se reconozcan tan reales
como imaginarios, y el juego
de las similitudes cause risa.
Si así ocurre juntos se perfeccionan
en la agudeza que distingue
el bien del mal; y juntos envejecen.
Quienes así lo viven se han ganado
el día de sol, el vino y el pan;
y son héroes.

Roberto D. Malatesta

2 comentarios:

Alejandro Schmidt dijo...

eso

Anónimo dijo...

grande malatesta
te saluda
luis